Pará!
A Jorge
Nada es hoy diferente para la madrugada o el atardecer
Ante tu muerte o la vida nueva que yo espero.
La realidad son los escasos momentos en que simplemente conversamos.
Solo nos sirve la meditación de nuestros impulsos más violentos
Y los dulces instantes de serenidad.
No esperemos nada más ni nada menos. 