La misma historia II
Nada,
Hoy mi cuerpo no es nada,
todo me inmuta,
Tus palabras y pensamientos se los llevó el viento
Como eternas promesas junto a tus hechos.
Te ilusionó saberte de nuevo viva, y es la muerte que te resucita.

Nada,
Nada queda de mí en ti, nada he sido, solo te existes tú,
Despierta escasos segundos de nada que es menos que un vacío:
Yo mismo.
Ya debes estar soñando en otros cuerpos, profanando,
Abandonando después de prometer los cielos: Yo mismo