Entre dos
Líneas, ríos en miniatura,
Como un mapa de caminos en sus manos,
Trozos entre un destino y un lugar.
Abiertas se extienden como lo haría una flor de té,
Concentrando en un puño de seda el dolor.

En cambio, mis manos no aparentan cicatrices,
Pero hieren, son lisas herramientas,
Discretas armas de amor, jóvenes y temperamentales.
Estrecharlas sería sumergir la atmósfera y elevar
Un profundo abismo.