Corazón
Tomo el aire con impertinencia y de igual forma lo expulso; también con vehemencia.
No era así antes y, tengo motivos y deberes que son una bendición.
Pero vivir es aguantar al prójimo que hay en uno mismo y un breve paseo en coche reconociendo lugares,
Recordando todo lo demás y escribiendo papelitos bajo de la cama.
Los tiempos se achican y el día es sólo uno, seguido y del tirón.
Tanta letra y tanto sentido que nada ayuda y sólo a si mismo se entiende.