AQUÍ EL TIEMPO PASA A TRAVÉS DE LAS VENTANAS
El frío me consumía las ideas como a mis piernas el fuego, después de cortarlas como leños apilados sobre el suelo ensangrentado.
Con la piel en cambio me abrigo, siempre caliente y viva.
Observo las cuatro paredes y el ventanal inmenso que me permite ver caer a la gente de los edificios y el crecer de sus grietas.
No me implico, pues el vacío está en mi cabeza y por las noches surco los cielos blancos de oscuro, con el mar plata de una luna llena.
He aprendido a cantar;
es directamente proporcional al amor que tengas por ti mismo lo que permite una buena respiración.
Los turistas ocupan el resto de estudios , el mio es el último y alcanzo su lomo repleto de antenas clavadas como un toro dormido que se derrumba.
Aquí el tiempo pasa a través de las ventanas; lo asumo sin mover un solo dedo.
